Voto voluntario, necesario

Elecciones 1934

De nada sirve concienciar, sensibilizar, opinar o reflexionar si luego no actuamos de manera consecuente; o lo que viene a ser lo mismo, votando. La Asociación Española contra el Cáncer (AECC) ha pedido a los partidos políticos que “mantengan un compromiso real con los afectados de cáncer y la prevención de esta enfermedad” a través de la implementación de catorce nuevas medidas. Desde Wesser, y con nuestro trabajo, apoyamos esta iniciativa. Todos y cada uno de nosotros debemos participar en las elecciones y en la democracia para contribuir a crear un mundo mejor.

Día a día, jornada a jornada, hablamos con personas que dicen preferir no saber de la situación que las abraza, no conocer las noticias que abarrotan los periódicos y no ver más allá de la férrea burbuja en la que elegimos sumergirnos cuando las cosas se tuercen fuera de nuestra zona de confort. La política, nos guste o no, nos afecta a todos en mayor o menor medida, ya sea directa o indirectamente. Y bien es cierto que la abstención o el voto en blanco son tan válidos como el voto en sí mismo.

Sin embargo, el voto como tal es necesario; pues aunque ninguno conozcamos a fondo los entresijos que conforman la política, dialogando y debatiendo aprendemos, y votando llenamos el mundo de perspectivas y nos enriquecemos con nuevas visiones e ilusiones. Por ello, además de incitar al voto, hay que incentivar la reflexión y la importancia del mismo. Ellas son el origen de todo, los pilares que cimientan una buena elección.

VPF/vpf