Voluntariado Internacional Wesser, un puente hacia la solidaridad

La población etíope vivió una de las sequías más atroces del siglo pasado en los años 70. Sus consecuencias se han prolongado a lo largo del tiempo, viéndose agravadas por fenómenos climatológicos más recientes, tales como El Niño. En su gran mayoría, estas embestidas encuentran su origen en el cambio climático; y perpetúan una situación de hambruna, conflictos y propagación de enfermedades que ponen a los más desfavorecidos en el punto de mira. Las difíciles circunstancias se muestran especialmente inexorables con los miles de mujeres y niños que habitan el país, y no pasan desapercibidas para voluntarios y organizaciones no gubernamentales.

Wesser se suma a apoyar al buen hacer que se está llevando a cabo en la zona en el año 2015, momento en el que se materializa la primera edición de nuestro Voluntariado Internacional. Desde entonces, trabajamos en estrecha colaboración con la labor que realiza el misionero Ángel Olaran, impulsor de programas que mejoran y salvan la vida de incontables familias en el área del Tigray. Los planes de ayuda se desarrollan y coordinan desde la Misión Saint Mary (Wukro), y abarcan desde proyectos sociales, como los de nutrición, escolarización y crédito a hogares dirigidos por mujeres, a agrarios y de infraestructuras.

Dotar a los habitantes de herramientas que permitan su crecimiento, favorezcan el desarrollo de la región y animen a la inversión es una de las grandes metas del padre Ángel (1). Bajo esta premisa, la actividad humanitaria de la Misión St. Mary se entiende mejor si se tienen en consideración los proyectos agrarios que se ponen en marcha desde la Escuela de Agricultura de la región. Es la más importante de Etiopía y alberga ocho hectáreas de huerta ecológica.

Iñaki, uno de los dos beneficiarios del Voluntariado Internacional Wesser 2018, ha podido “aportar, aprender, enseñar y contribuir” a la huerta con su trabajo voluntario y conocimientos en Ciencias Ambientales. Sus tareas se han visto complementadas con las implementadas por Cristina, quien además de trabajar con nosotros como profesional del fundraising, es integradora social especializada en autismo y rehabilitación medular. Cristina ha puesto su formación a disposición de la infancia más vulnerable, apoyando la enseñanza a niños con discapacidad y parálisis cerebral.

Beneficiarios del Voluntariado Internacional Wesser sonríen junto a los lugareños de Wukro

Nuestros voluntarios han comprendido que el no hablar una misma lengua no es una barrera porque hay gestos que dicen mucho más que cualquier palabra. Ambos han entendido que el lenguaje internacional del cariño permite compartir momentos mucho más íntimos. Y, sobre todo, que el mero acto de hablarlo te hace mucho más feliz.

Iñaki nos cuenta que se ha visto gratamente sorprendido por el hecho de que “en un país en el que la morbilidad infantil está por las nubes y en el que las raciones de comida igual solo dan para una vez al día, los lugareños sean tan hospitalarios, alegres y positivos. Te das cuenta de la capacidad de resistencia y adaptación del ser humano a condiciones extremas”.

Su reflexión nos invita a rescatar unas palabras del propio padre Ángel. Para el misionero, “es imposible entender ni sentir lo que la pobreza profunda significa, a través de programas de televisión o de fotos y artículos en los periódicos. […] Nadie es capaz de imaginar el horror de las consecuencias de la miseria. […] Para empezar a comprender la pobreza hace falta tocarla, olerla, abrazarla. […] Porque quienes están instalados en los privilegios que se disfrutan en los países enriquecidos, por mucha buena voluntad que tengan, no pueden hacerse idea de todo lo que supone”. (2)

En este sentido, Iñaki piensa que el universo de la cooperación “reúne a personas muy distintas a compartir un espacio con proyectos ya establecidos que son muy complejos porque están afectando a una cultura distinta, a gentes muy diversas y a un entorno muy diferente. Desde aquí tenemos el potencial para ayudar, pero a veces esa ayuda se tiene que organizar muy bien antes de comenzar a hacer”.

Siempre que se realice desde la empatía y el respeto, el voluntariado te brinda una experiencia que te cambia la vida; un puente hacia la solidaridad. Iñaki recomienda realizar nuestro Voluntariado Internacional porque “viajar, conocer y experimentar te hace más sabio y te hace ver el mundo con una perspectiva más transversal. Salir de tu zona de confort es necesario para el crecimiento personal. […] He descubierto sitios asombrosos, un mejunje cultural de paisajes y biodiversidad, de cosas nuevas y desconocidas”.

La calidez no es una característica exclusiva del suelo y el cielo etíope. Cristina también ha podido palparla a través sus propias acciones, de su interacción con las gentes del lugar. Más allá del trabajo de sensibilización que ejerce con la captación de socios para ONG, se ha percatado de que también hace falta que nos concienciemos a nosotros mismos de que “hay otro mundo con problemas muchísimo más graves que a lo mejor los nuestros”.

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Bibliografía

(1) Web oficial del misionero Ángel Olaran. [http://www.angelolaran.com/angel-olaran/] Fecha de consulta: 28/03/2017.

(2) Ángel Olaran, el ángel de Etiopía. Versión digital del Diario El Mundo. [http://www.elmundo.es/solidaridad/2014/06/12/5398423f268e3ee1158b457a.html] Fecha de consulta: 28/03/2017.