Menos velocidad, menos distracciones, menos accidentes

En beneficio de todo el personal de Wesser, continuaremos exponiendo unas explicaciones y recomendaciones de seguridad vial. Con la realización de campañas de verano y el aumento de los desplazamientos en época estival, resulta de máxima importancia seguirlas.

Velocidad cero del velocímetro de un coche en marcha

Velocidad

Tenemos que saber que la velocidad genera una fuerza, denominada fuerza cinética, que aumenta exponencialmente conforme se aumenta la velocidad. Así, la fuerza con la que colisionas contra un objeto parado se compara con la caída de un edificio con tu coche: si chocas a 50 km/h, será como caer de una tercera planta, y a 120 km/h, de un decimocuarto piso. Podemos, por tanto, imaginar las consecuencias de estos golpes. En caso de atropello, tan solo bastan 55 km/h para que las posibilidades de muerte del peatón sean mayores que de que sobreviva.

Debemos tener en cuenta que respetar los límites de velocidad no siempre es conducir de forma segura, por lo que debemos circular a una velocidad adecuada a las circunstancias físicas, climatológicas y técnicas del vehículo. A mayor velocidad, se aumenta la posibilidad de error humano y la complicación de maniobras, y se reduce el tiempo de reacción y de evaluación de posibles situaciones. Además, hay que revisar que todos los objetos que vayan en el vehículo estén correctamente sujetos, preferentemente en el maletero a en los asientos posteriores.

Distracciones

En cuanto a las distracciones, diremos que están presentes en el 30 % de los accidentes. Cuando nos distraemos, fijamos la mirada en torno a un área más estrecha, reducimos el número de veces que miramos a los espejos retrovisores y al velocímetro, disminuimos la distancia seguridad, incrementamos el tiempo de reacción, etc.

Hay diferentes tipos de distracciones: auditivas, como hablar por el móvil; visuales, como mirar un paisaje; físicas, como beber, comer o poner un CD de música; e incluso cognitivas, como pensar en problemas personales. Por ello, olvida el móvil, deja fuera las preocupaciones y el estrés, prepara lo que necesiten los niños antes del viaje, mantén siempre las dos manos al volante y nunca apartes la vista de la carretera.

[Pon atención en la conducción con nuestros anteriores artículos en materia de seguridad vial.]