RSC Wesser: la experiencia de Rebeca

Las emociones que transmite el baile dependen de la persona que lo interpreta, de sus gestos, de sus expresiones. Más allá de ser una serie de pasos al compás de la música, esta disciplina implica la máxima expresión de los sentimientos, la narración física de toda una vida. Al fin y al cabo, no deja de ser una manera de desconectar de la rutina a través de la capacidad de conectar con uno mismo.

Captadora Wesser bailando

Muchos dicen que el baile es una acción con la que nos identificamos al completo, algo que nos lleva a tomar conciencia de lo que nos rodea y a mostrar lo más profundo de nuestro ser. Cuidando el ritmo a seguir y poniendo atención a cada detalle, es la acertada paradoja de dejarse llevar sin pensar en nada. Es dar lo mejor de uno mismo desde el disfrute, pero también una forma de vida que requiere de técnica porque solo tiene cabida dentro el esfuerzo y la constancia.

Hay quien considera que bailar es como caminar. La personificación de este ejemplo es Rebeca, cuyos pies tan pronto se mueven al son de una parada de un minuto como se paran durante minutos en busca de movimiento.

Además de trabajar en Wesser Madrid como captadora de socios desde hace cuatro años, practica y enseña unos ritmos muy diferentes a los que estamos acostumbrados a ver: “soy una profesional de la danza porque la estudio desde el 2001. Más allá de gustarme, es algo que me apasiona. Por eso, aparte de invertir mi tiempo en bailar y aprender, imparto clases de diferentes danzas, tanto para niños como para adultos”.

Rebeca también nos hace saber que se decidió a hacer un curso de Zumba, modalidad fitness en la que adquirió una titulación profesional de la mano de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) Wesser el pasado 2017, para estar autorizada a dar clases en su tiempo libre. “Este tipo de danza está en auge ahora mismo, y tiene muchos beneficios para las personas. […] Es una actividad positiva, que transmite muchas emociones, quita el estrés, desarrolla la psicomotricidad y fomenta un estilo de vida cardiosaludable”.

Para nuestra fundraiser, recibir una beca de la RSC Wesser ha tenido un gran impacto personal y profesional: “mientras que en el plano personal me ha dado la oportunidad de impartir clases y compaginar ambos trabajos, profesionalmente ha implicado que pueda formarme en una materia específica”.

“Estoy muy contenta con Wesser porque se ha invertido en mí, en un título que a lo mejor luego no es aplicable dentro de la misión de la empresa. Este espacio me parece muy beneficioso porque las compañías no siempre apoyan al trabajador para que tenga una formación dirigida a sus propios fines. Personalmente, puedo decir que el hecho de que te ayuden en lo que te gusta es algo que motiva mucho. Hace que te sientas valorada”.

Tanto es así que tiene la intención de dar un curso de baile en nuestra oficina provincial de Madrid. Le gustaría compartir su pasión y aportar un lugar de reunión y diversión a nuestro trabajo. “Serviría para conocernos más entre nosotros y para dinamizar el día a día”.