Cuaderno del Captador: la experiencia de Gerardo

El ámbito laboral vive un momento histórico, una contemporaneidad en la que las nuevas generaciones buscan un valor que va más allá de la mera remuneración económica. La naturaleza de nuestro trabajo nos acerca a este valor social mucho más que cualquier otro, al tiempo que nos exige el máximo compromiso con la propia sociedad. También hace que nos sintamos realizados, ya que crecemos tanto profesional como personalmente y nos convertimos en agentes activos del cambio, al que aportamos tanto acciones como nuevas perspectivas.

Gerardo y una compañera trabajando con WWF España

Gerardo, que ha desarrollado su carrera laboral como captador de socios en el equipo de la Coruña, cree que la labor que llevamos a cabo desde Wesser en materia de fundraising “es buena porque se involucra con obras sociales y con el Tercer Sector”. Gracias a nuestra misión, “damos visibilidad a las distintas organizaciones no gubernamentales con las que nos involucramos día tras día, difundiendo sus programas y proyectos entre personas que, de otro modo, no los conocerían. A la vez, esto hace que mucha gente apoye, aporte y colabore”.

La implicación que conlleva esta forma de ver el trabajo nos convierte no solo en expertos en el sector de la captación de socios, sino en referentes. Dicha distinción nos obliga a pensar en grande, a superar nuestros propios límites, a transformar en acciones las ideas con las que definimos nuestras metas. En definitiva, nos lleva a crear nuevas oportunidades para todos desde la iniciativa, dedicación y empeño.

Siguiendo esta línea de pensamiento, nuestro fundraiser nos explica que ha aprendido “a ver muchas realidades distintas, tanto de los compañeros como de la gente con la que hablas en la calle. Aprendes a relativizar tus problemas porque te das cuenta de que hay personas que los tienen mucho más graves”. Profesionalmente, dice haber ganado nuevas habilidades y avanzado en aquellas que le faltaban por explorar, como “la paciencia o el hecho de reconocer la importancia que tiene el desconectar completamente al término de la jornada laboral”.

Cuando retoma la rutina, Gerardo encuentra su mayor motivación en “cumplir con el objetivo, en estar a gusto con los compañeros y con todo lo demás, así como en sentirme contento con un trabajo bien hecho. La clave para que esto sea posible es la constancia, el empezar y no parar; pero también el ser profesionales a la hora de desempeñar nuestras funciones, explicando bien lo que hacemos”.

Gerardo dice haberse quedado con nosotros porque el ambiente y las condiciones le animaron a ello: “Wesser es mi principal fuente de ingresos y de vida. Estoy cómodo porque me dedico a otras cosas, y la compatibilidad y flexibilidad horaria que proporciona este trabajo me ha permitido compaginarlo con otras actividades”.

Un trabajo compatible que armonice las esferas laboral y personal incide directamente en nuestra motivación diaria y en el compromiso con la labor que realizamos. En palabras de Gerardo, “si eres estudiante, en Wesser puedes trabajar, conocer gente, hacer algo que te llene y estudiar”.

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