¡Desafíate!

“Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero.” –Voltaire

La motivación es la clave para desempeñar un empleo con placer; mientras que para ser felices debemos tomar decisiones, pues solo a través de ellas adquirimos protagonismo y nos formamos a nosotros mismos. En definitiva, trabajamos para tomar decisiones, nos motivamos para ser felices, y siendo felices con nuevas elecciones hacemos mejor nuestro trabajo

Elegir y exigir nuestros desafíos nos sirve para mejorar, retarnos y superarnos. El valor del trabajo reside tanto en la labor que desencadena como en las personas que lo desempeñan, encadenando un desafío mutuo entre lo que se pide y lo que se da.

A día de hoy pocas personas hablan de ascender, pues la perspectiva de crecer a través de la responsabilidad, la autonomía, la maestría y el propósito nos hace sentir mucho más realizados que un mero premio material. Es decir, es la gestión del talento la que realmente nos hace crecer, un proyecto de vida que buscamos conseguir en un lugar apto para trabajarnos. Tendremos el tamaño que le demos a nuestras ideas.

Por lo tanto, si las personas son mejores, el trabajo lo será; y al fin y al cabo, uno puede encontrar la motivación laboral por sus propios medios y no solo incentivado por otros (aunque también pueden resultar de gran ayuda).

Cuestiónate a ti mismo: ¿cómo puedes progresar manteniendo tu línea pero logrando curvarla? ¿Cómo puedes alcanzar la felicidad a través del trabajo?

 

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