Cuaderno de bitácora: proyecto BarevTrails

DÍA 1

Una mañana de septiembre, los diez voluntarios de Wesser España llegaron a Ereván para dar comienzo a sus días de solidaridad en Armenia. La jornada, que se desarrolló al completo en la capital, contó con un almuerzo en el que nuestro equipo pudo estrechar lazos. Y durante la cena, celebrada por WWF Armenia y Trails For Change con el fin de sumar fuerzas, los chicos se relacionaron con el resto de voluntarios de Wesser Europa.

Para Andrés A., que coordinaba el grupo, el inicio fue “muy potente porque se tuvieron muchas vivencias en corto tiempo. Me sentí muy cercano, y con un feeling importante con la gente”.

Gata Fest 2018

DÍA 2

Víctor también nos hace llegar sus impresiones, que empezaron con una visita a la sede de WWF en Ereván, donde los nuestros recibieron una charla informativa. “Tienen una aplicación muy chula para hacer realidad virtual con animales.

Después nos movimos para colaborar en la organización del Gata Fest 2018. Tras tres horas de viaje, llegamos a Khachik, en la región de Vayots Dzor. Una vez instalados, ayudamos a montar las estructuras de los puestos, pusimos carteles y señalizaciones por todo el pueblo y dimos apoyo en la decoración”. En palabras de Andrés T., “la jornada fue muy divertida porque pudimos mezclarnos con la gente del lugar.

La convivencia con el grupo ha sido maravillosa. Ha habido mucha unión entre los grupos de los diferentes países Wesser, pero sobre todo dentro del equipo de España. Hemos hecho piña en seguida y destacado por el buen humor y ambiente. Todos estábamos dispuestos a trabajar por mucho cansancio que hubiese y por mucho frío o condiciones adversas que se presentasen”.

DÍA 3

Gata es un dulce típico de la zona, hecho de hojaldre y muy parecido al mazapán. En su honor y de forma simbólica, los lugareños cocinan un dulce gigante, que reúne música y bailes regionales a su alrededor. Pero no es lo único, ya que el Festival de Gata combina todas las claves de la cultura armenia: arte, un mercado, puestos de artesanía y prácticas tradicionales.

Iván nos transmite que disfrutó del Gata Fest como un enano: “hubo celebraciones locales y conciertos. Además, algunos salimos a pasear y vimos el paisaje que vamos a trabajar en los próximos días. Está plagado de sorpresas”.

Andrés A. recogiendo basura

DÍAS 4 Y 5

De igual modo, Óscar nos cuenta que los días de trabajo en el Parque Natural comenzaron “conociendo el Monasterio de Noravak. Lo subimos, recorrimos caminos y solucionamos cositas”.

El equipo proveniente de España se separó por grupos, formados a su vez por personas de los distintos países. Mientras unos alisaban caminos y podaban árboles, otros preparaban cemento y marcaban rutas y sendas con pintura, y hay quienes recogían basura. De todas las labores realizadas, esta última fue la que más impacto tuvo para Andrés T.: “no exagero cuando digo que recogíamos cien bolsas de basura todos los días”.

DÍA 6

Iván nos narra el sexto día de este Cuaderno de Bitácora Wesser, en el que disfrutamos de “un viaje en jeep y de pozos y charcos termales. Toda una aventura porque casi nos ponemos en horizontal un par de veces –detalle que es mejor que José, de Prevención de Riesgos Laborales, pase por alto.

Nos asentamos en una zona de camping, donde el equipo practicó un poco de escalada. He de decir que yo hice un poco el ridículo, y en lugar de escalada practiqué arbusting. También tuvimos la oportunidad de visitar el municipio de Jermuk y sus cataratas, que tienen 64 metros de altura”.

DÍA 7

Asimismo, Iñaki nos explica que los grupos eran muchos, y las tareas muy variadas: “en concreto, yo participé en un trail building cerca del Monasterio de Noravank. Al llegar, hicimos estiramientos, bajamos las herramientas del camión y empezamos a construir un camino en un monte en el que aún no había nada, a pico y pala. Al final, hicimos unos 200 o 300 metros de sendero, que no está nada mal”.

Equipo de Wesser España desarrollando el Proyecto BarevTrails

De todos los mandatos recibidos, y aunque exigiese un esfuerzo considerable, Víctor se queda con esta porque “cuando luego bajas y miras desde abajo, te das cuenta de que aquella montaña ha dejado de ser la misma que la primera vez que la viste. Es como si la hubieses dibujado, como si hubieses dibujado en la montaña. Has cambiado incluso el paisaje. De repente se ve un camino donde antes no había nada”.

Ha sido muy bonito sentirse parte del trabajo que hacen las ONG en terreno, más allá de la captación de socios. Sentir que lo que estás haciendo ayuda a WWF y al planeta.

Destacaría las ganas que llevábamos. Teníamos ganas de trabajar, tantas como de regresar de allí cohesionados. Andrés A. era el encargado de realizar este trabajo, y lo consiguió. De Madrid salimos siendo un grupo y volvimos siendo un equipo en el que todos y cada uno de nosotros sabía de sus virtudes pero también de sus flaquezas a mejorar”.

DÍA 8

En opinión de Berto, “el viaje en general marchó de p*** m***”. El octavo día trabajó “mucho y muy duro, cavando y poniendo señales bajo el sol. Estaba feliz de hacerlo, y me ha encantado este voluntariado porque me gusta cuidar de la naturaleza. Me parece muy importante”.

DÍAS 9 Y 10

El tiempo de voluntariado de este 2018 para con el Proyecto BarevTrails se cerró con la vuelta a Ereván, desde donde se emprendió el regreso a Madrid veinticuatro horas más tarde. En Ereván, nuestros chicos acabaron compartiendo momentos en la celebración del XV Aniversario de WWF Armenia. En dicho evento, los coordinadores de cada país dieron un discurso, y los voluntarios del equipo de Wesser España recibieron un diploma.

Equipo Wesser en las cataratas de Jermuk

Andrés T. ha reanudado su rutina muy contento y satisfecho: “me traigo la experiencia, y las personas a las que he conocido. Me traigo el haber ido a un viaje que de otra manera no habría hecho bajo ninguna circunstancia. Me traigo la ilusión de mirar un mapa y ver que en un lugar muy lejano yo he estado participando en la creación de un Parque Natural. Y me traigo el haber participado activamente en un proyecto de una de las ONG con las que colaboramos. En el plano teórico me encantaba pero en el plano práctico nunca había vivido una experiencia con ella.

Recomiendo la vivencia porque es muy gratificante. La gente de Armenia es exageradamente hospitalaria y agradecida. Participas en un proyecto muy bueno, algo que es maravilloso para la autoestima. Conoces personas fantásticas, tanto de España como de otros países”.

Además, Víctor apostilla que “tener la oportunidad de rodearse de un ambiente completamente desconocido, de un entorno natural tan increíble y con tanta biodiversidad, es algo brutal”.